YOGA MAMAS CON BEBÉS

Esta clase se organiza con un grupo de al menos 4 alumnas. Solicitud de inscripción con la profesora.

Recomendado para la madre y su bebé, después de los 40 días de haber dado a luz. Pueden asistir madres con sus bebés hasta los 9 meses de vida (que aun no caminen). Práctica suave, alegre y libre para que las madres puedan también amamantar en la misma clase. Es una clase mixta de asanas donde la madre y el bebe disfrutan del contacto entre ellos y de la amistad con otras madres y bebés. Practicamos una kriya corta, meditación con mantras donde la madre y el bebé juegan y disfrutan de un espacio abierto y acogedor. Esta clase se forma con un grupo mínimo de 4 madres.

YOGA MAMAS CON BEBÉS

Esta clase se organiza con un grupo de al menos 4 alumnas. Solicitud de inscripción con la profesora.

Recomendado para la madre y su bebé, después de los 40 días de haber dado a luz. Pueden asistir madres con sus bebés hasta los 9 meses de vida (que aun no caminen). Práctica suave, alegre y libre para que las madres puedan también amamantar en la misma clase. Es una clase mixta de asanas donde la madre y el bebe disfrutan del contacto entre ellos y de la amistad con otras madres y bebés. Practicamos una kriya corta, meditación con mantras donde la madre y el bebé juegan y disfrutan de un espacio abierto y acogedor. Esta clase se forma con un grupo mínimo de 4 madres.

OPINIONES DE ALUMNAS

Fui a clases de Yoga Kundalini con Paz todo mi embarazo dos veces por semana donde disfrutaba de la bonita luz de la sala. Con ello, me conectaba muchísimo con mi bebé, tonificaba increiblemente y me relajaba.
Al nacer Bruno y estando de baja por maternidad me incorporé a la clase de Yoga para Mamás y Bebés, porque echaba de menos mi momento de relax en Yoga y me pareció interesante compartir esta experiencia con otras mamás. Paz nos cuidaba muchísimo (como siempre) y si algún bebé lloraba ella siempre estaba ahí para apoyar. Tanto en el embarazo como en la clase con bebés, siempre hicimos posturas adaptadas a nuestro momento, sin exigir, pero con intensidad. Brunito y yo nos relajábamos con cada postura, mirándonos a los ojos, vibrando…
Era nuestro momento de la semana. Disfruté cada minuto, es un gran recuerdo y por supuesto lo recomiendo.”
Virginia Ramírez